Despedida del mundo

4:50 p. m. / Publicadas por German Henao / comentarios (0)

¿Qué pasa cuando ya no queda nada ni nadie que te importe? Esa es la pregunta que me hago en este momento. Y viendo un poco más allá, ¿Qué pasa cuando se pierde el deseo de vivir?

Curiosamente cuando alguien me pregunta cosas personales, son esas las preguntas más difíciles de responder para mí porque siento que ya no tengo identidad, ya no sé quién soy ni qué quiero. Simplemente ya no tengo sueños por miedo a que no se cumplan. Nunca me he imaginado cómo seré cuando llegue a viejo porque de hecho sé qué no llegaré.

Hoy recibí la noticia de no quedar electo en un cargo al que estaba aplicando en Canadá y lo interesante de esto fue que no me importó. No me refiero a que me hubiera dado igual sino que no sentí nada. Estoy tan acostumbrado a que eso pase que lo único que pasa por mi cabeza es “Bueno Germán, una vez más” y no siento nada.

Es por eso que me da miedo dejar que algo o alguien me importe ya que nunca pasa lo que espero. No puedo estar completamente feliz porque tengo miedo de que me quiten esa felicidad así que es mejor no sentir nada. Me he convertido en una persona triste que a pesar de siempre sonreír y demostrar mucha fuerza y alegría, por dentro nada de eso es real.

Es raro que existen ciertas cosas que obtengo con facilidad pero las que uno pensaría que obtengo muy fácil no lo son. Cosas simples que debería obtener naturalmente, no las consigo y son esas las que más quiero. Apenas veo una oportunidad lo primero que me digo es “no se ilusione” y cuando tengo a alguien que me gusta me prohíbo sentir cualquier cosa por miedo a terminal mal (como la mayoría de veces). Me siento como el Grinch porque de tantas cosas que me han pasado tengo el corazón chiquitico y arrugado a punto de desaparecer. Me hace falta tener a alguien y algo que lo haga crecer, a quién abrazar y poder sentir muchas cosas.

Por todo esto es que Cris tiene razón al decirme que me chuparon la fé. Ya no creo ni siento nada. No quiero tomar más oportunidades que sé que no van a resultar, no quiero sentir cualquier cosa que después se convierta en un sufrimiento aún mayor.

Nunca he sido suficiente. No he sido suficiente para ser lo que la gente espera de mí. No he sido suficiente para poder hacer lo que quiero. No he sido suficiente para sentirme importante para algo o alguien. Y si esto es así… para qué quiero seguir viviendo?

Sé que a las únicas personas a las que obvio les importaría si me fuera sería a mis papás y tristemente, son una de las razones más importantes para quererme ir. Sé que en mi vida no voy a lograr lo que ellos esperan de mí y encima, por el hecho de ser gay sé que soy una decepción para ellos. Por eso nunca se lo he confesado a mis papás, porque sé que en ese momento la decepción habrá sido completa y ese día será el día en que ninguna ilusión me quedará adentro así que mi muerte llegará.

Por eso este post es mi despedida del mundo. No digo que me vaya a quitar la vida apenas lo ponga ya que simplemente es un desahogo. Sólo quiero sacar todo lo que no le puedo decir a nadie y a pesar de que nadie sabe de la existencia de este blog, es posible que alguien lo lea por error y simplemente entienda un poco de mí, de lo que siento y tal vez… el por qué perdí el deseo de vivir… el por qué morí.

Algo real...

4:30 p. m. / Publicadas por German Henao / comentarios (0)

Curiosamente este fin de semana ha sido uno de los más experimentales a pesar de no haber salido de mi casa. Busqué cosas que juré que nunca iba buscar, conocí gente que siempre evité conocer y admito que tuve mis arranques y terminé agregando gente a mi FB sólo por conocerlos y porque me encantaron. Tal vez suene muy casual pero en serio era cosas que no me atrevía a hacer a pesar de que tengo una actitud “osada” o atrevida en la que no me da miedo hacer las cosas (o bueno, eso hago creer).

Al inicio el principal efecto fue la desilusión por ver cómo este mundo es algo superficial en la que tus nuevos amigos en facebook dependen de qué tan lindo/a te vez en tu profile picture o qué tan divertido seas en Twitter. Y más allá de esto, la mayor desilusión fue ver las redes que hay entre gente de “este” mundo en especial; todos se conocen con todos y mi pregunta es: Será que sólo se conocen?

Fue raro ver cómo alguien menor que yo y a quien tengo en un concepto de que aún tiene mente de alguien de 13 años tiene más personalidad que yo para atreverse a hacer las cosas y quién sabe, tal vez ya haya vivido muchas de las cosas que yo quiero vivir.

El caso es que lo que comenzó como un juego divertido de agregar gente en Facebook, abrir una cuenta en cierta página de internet y una que otra conversación interesante terminó en un pequeño detalle que me reveló bastante sobre mi vida y lo que quiero.

Yo suelo decir que soy alérgico al amor o que el amor es alérgico a mí pero que en conclusión, no fuimos hechos para estar en un mismo momento. Pero creo que la razón es porque todo el tiempo estoy preocupado por quién me está mirando, si estoy bien arreglado para llamar la atención o a quién le puedo caer para pasar un buen rato. Constantemente estoy pensando en que quiero a alguien especial y con quien vivir todo lo que he soñado pero cada vez que a aparece una persona comienzo a evaluar lo que pensará la gente, si es lo suficientemente “bien” para estar conmigo y no veo el fondo de las cosas. Esta presión es la que no me deja avanzar y encontrar a esa persona que tanto espero de una manera real y natural. Ando siempre presionando que se den las cosas demasiado rápido y como dicen por ahí… “Cuando conduces muy rápido te pierdes del paisaje que hay en el camino”.

Creo que debo dejar de estar tan estresado por saber a quién me levantaré en una noche de rumba o si las cosas con alguien van a funcionar o no buscando cualquier medio para lograr estar con “alguien”. Creo que lo mejor es relajarme y dejar que las cosas se den de una manera real, esperar el curso natural de las cosas y a pesar de estar en contra de la frase, debo dejar que las cosas pasen como tienen que pasar. Sé que ya sea mañana o en unos meses, alguien llegará y me dejará compartir juntos todo lo que siempre he querido y ahora con un punto a favor, me sentiré suficientemente libre y sin presión para lograrlo.

Y bueno, como tampoco soy de las personas que le dejan todo al destino juro que le ayudaré dándole unos empujoncitos que ésta vez serán más libres y con un toque mayor de lo que soy yo, no con las presiones de lo que pasará al día siguiente sino sólo vivir y aprovechar cada día con la persona que esté a mi lado.

Para terminar les recomiendo Shelter (2007), una película excelente y principal inspiración para escribir éste post.

PS: Please don’t HOLD IT AGAINST ME for being just as I am. You know what I mean ;)